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Estaba fascisma tirado en el suelo con una herida de bala en la cabeza… cuando abrio la boca y soltó su último aliento en el que se podía distinguir la palabra… lerdo, en ese ultimo aliento salio su alma que viajo hacia El Cielo donde le estaba esperando San Pedro en la puerta, era un hombre ya mayor con larga barba que revisaba una lista e iva tachando nombres, entonces Fascisma se le acercó y le dijo.
-Oye, lerdo de mierda, devuelveme mi pluma escatologica.
-Tu debes ser Ismael puedes pasar- respondió San Pedro.
-¿Me estas diciendo que, yo, habiendo sido toda mi vida un facha de mierda y un estupido puedo ir al cielo?
-Pues claro.
-Tiene sentido
Entonces Ismael paso por las puertas y ahí en el cielo vio a todos los heroes de su infancia, estaban todos: Benito Mussolini, Francisco Franco, Jose Maria Aznar… aquel sitio era fantastico, se notaba que estaba financiado por la Iglesia Catolica, habia esvasticas por todos lados y carteles donde ponian cosas como: bajar los impuestos a los ricos o concordato iglesia estado. Según sus propios calculos (no demasiado acertados nunca) habia estado allí cosa de un mes cuando se le apareció ¡El mismísimo José María Aznar! uno de los mayores paladines del fascismo en España y le dijo con su voz tediosa y estropajosa.
-Señor Ismael, mire “uhsté” ¿sabe “uhsté” lo que pasará “ehste” marzo?
-¿Oye, a ti te ponen las barras de hierro?- respondió fascisma.
-Señor Ismael, “ehste” marzo hay elecciones generales, y tenemos que impedir que las hordas rojas y los etarras vuelvan al poder, vaya “uhsté” señor Ismael, ¡Vayasé “uhsté” señor Ismael!, oiga señor Ismael, yo no le he pedido a usted que conduzca por mi, si yo me quiero tomar dos o mas copas me las tomaré...
Entonces Ismael se levantó y se dispuso a bajar de nuevo a la tierra pero… no lo podia hacer así entonces cogio el pelazo de Aznar y golpeó su cabeza contra la de Aznar y entonces… ¡se transformó en Fascisma El Retrasado! Aznar, debido a que ya estaba muerto, a causa de un desgraciado accidente de circulación cuando salia de una visita de la bodega de tintos Arzuaga, siguió en su sitio sin magulladuras aparentes.
Ismael ya transformado en ¡Fascisma! llamó a su montura, Julay, que acudió raudo como el viento montado ya en su corcel, bueno mas que corcel era un perro con silla de montar pero… ¿qué os esperabais de Fascisma? salió por las puertas del cielo al grito de ¡Lerdooooooo! destrozando parte del decorado e hiriendo de gravedad a San Pedro.